Bosques, ciudades históricas y costa volcánica
El norte cambia de carácter a medida que desciende desde Anaga hacia el litoral. La humedad sostiene la laurisilva; La Laguna conserva una trama urbana histórica; La Orotava mira al valle desde sus calles en pendiente; y Garachico muestra cómo el volcán también ha escrito la historia de la costa.
Qué ver en el norte
Conviene recorrer estos cinco enclaves como una secuencia y no como una colección de paradas. La elección depende del ritmo del viaje, la base de alojamiento y las condiciones de acceso a los espacios naturales.

Anaga
Laurisilva, barrancos y costaEl macizo de Anaga reúne uno de los paisajes más singulares de Tenerife: bosque húmedo en las cumbres, carreteras panorámicas y pequeños núcleos abiertos al Atlántico.

La Laguna
Patrimonio y vida universitariaSu casco histórico conserva plazas, conventos y casas señoriales alrededor de una ciudad viva, caminable y estrechamente ligada a la historia de Canarias.

Puerto de la Cruz
Ciudad costera del norteEl principal núcleo turístico del norte combina paseo marítimo, jardines, arquitectura tradicional y una costa volcánica de carácter atlántico.

La Orotava
Arquitectura canaria y paisajeCalles en pendiente, casas históricas y jardines miran hacia el Teide desde uno de los conjuntos urbanos más reconocibles de la isla.

Garachico e Isla Baja
Pueblos, lava y piscinas naturalesGarachico creció alrededor de un antiguo puerto transformado por las erupciones. Su casco histórico y la costa de Isla Baja forman una de las rutas más atractivas del noroeste.